La International Featured Standards (IFS) ha publicado recientemente la versión 8 de su norma IFS Food , que ha sido actualizada para adaptarla a las tendencias normativas y necesidades actuales del sector alimentario. IFS Food es el estándar promovido por la asociación de distribuidores de Alemania, Francia e Italia y que nació de la necesidad de disponer de una norma de calidad y seguridad alimentaria común a todos los países, como consecuencia de la globalización de comercialización de productos y es una norma reconocida por la Global Food Safety Initiative (GFSI).
La nueva versión pretende ser más clara, práctica y manejable, sigue dando más importancia al producto y los procesos de producción que a la documentación. Tal y como describe en el anuncio de su página web IFS, las auditorías para esta versión serán posibles a partir del 1 de Octubre de este año, y serán obligatorias para todas aquellas empresas certificadas a partir del 1 de Enero de 2024.

IFS Food se estructura en 4 partes: la primera referida al protocolo de certificación, la segunda incluye los requerimientos que debe cumplir la empresa para cumplir con la norma, la tercera especifica los requerimientos exigidos a entidades certificadoras, auditores y formadores oficiales de IFS y por último, la cuarta parte habla sobre la base de datos de IFS y el uso de la aplicación informática Auditxpress.
La parte 2 es la que realmente que especifica los requisitos que debe implantar un empresa para cumplir con la norma y esta parte abarca seis áreas consideradas clave para establecer procesos que garanticen la seguridad y la calidad de los productos. Dichas áreas son:
- Dirección y compromiso:da una gran importancia al compromiso de la dirección para apoyar la cultura de la seguridad alimentaria e implicar a los trabajadores en dicha cultura.
- Sistema de gestión de la seguridad y la calidad de los alimentos: necesario para cumplir los requisitos legales y de seguridad alimentaria, así como las especificaciones del cliente.
- Gestión de recursos:gestión de los recursos humanos, condiciones de trabajo y gestión de higiene para garantizar la seguridad de los productos.
- Procesos operativos:requerimientos de producción e infraestructura para lograr productos seguros y que cumplan con las especificaciones del cliente, incluyendo la lucha contra el fraude alimenticio.
- Mediciones, análisis y mejoras:inspecciones, validación de procesos y gestión de reclamaciones y medidas correctivas.
PRINCIPALES CAMBIOS
Tras su reciente publicación, y sin entrar en el detalle profundo, se advierte en esta nueva versión que:
- Se adapta a los nuevos Codex Alimentarius y a la próxima norma ISO 22003-2.
- Revisa algunos requisitos para seguir más de cerca la ruta de auditoría.
- Revisa el sistema de puntuación, especialmente la puntuación B. En este punto se especifica que en los requisitos KO esta “pequeña desviación” nunca podrá afectar a la seguridad o legalidad del producto ni a los requerimientos del consumidor
- Es más coherentes y precisos en la redacción.
- Se especifica qué auditorías pueden ser anunciadas y cuáles no, a través de acuerdos entre empresas y entidades certificadoras.
- Incluye modificaciones del checklist para evitar la confusión o ambigüedad a la hora de realizarlo